Un insumo nuevo puede ser igual o mejor que el que usabas, pero no lo sabés hasta probarlo con tus materiales, tus máquinas y tu forma de trabajar. Lo que funciona perfecto en el taller de otro puede no funcionar en el tuyo.

La prueba no tiene que ser complicada. Tiene que ser ordenada, para que el resultado te diga algo.

La regla general

  1. Comprá poco. Lo justo para unos pares. Para eso sirve un proveedor sin mínimo de compra.
  2. Probá con tus materiales reales. La misma suela, el mismo cuero, la misma tela que usás en producción.
  3. Compará contra lo conocido. Si te queda algo del insumo viejo, hacé una pieza con cada uno, el mismo día y con la misma persona.
  4. Esperá. Muchos defectos no aparecen el primer día.
  5. Anotá el resultado. Qué probaste, cuándo, con qué y qué pasó. En seis meses no te vas a acordar.

Adhesivos

Es la prueba más importante, porque los problemas aparecen tarde.

  • Pegá las mismas combinaciones de materiales que pegás en producción: corte con suela, forro con capellada, lo que corresponda.
  • Respetá los pasos de siempre: cardado, limpieza, tratamiento según el material, dos caras, oreo hasta seco al tacto y presión.
  • Dejá curar 24 a 48 horas antes de evaluar.
  • Exigí la unión: doblala muchas veces en la zona de flexión, tratá de despegarla desde el borde, mojala.
  • Si es para suelas, usá el par unos días antes de aprobar.

El detalle de qué comparar entre un cemento y otro está en cómo reemplazar tu cemento de siempre por otra marca.

Hilos

  • Cosé en el material real, con la aguja de siempre y sin tocar la tensión de entrada.
  • Mirá la puntada de los dos lados.
  • Tirá de la costura y, si va a la vista, frotala para ver si se pela.
  • Cosé un tramo largo: hay hilos que andan bien diez centímetros y empiezan a cortarse a los cincuenta.

Hay más en equivalencias de hilos de aparar.

Telas y forros

  • Cortá una pieza en cada sentido del rollo y estirala: tiene que comportarse como esperás.
  • Comparala con la luz del día, al lado de la tela que usabas, para ver diferencias de color.
  • Pegala y cosela. Hay telas que se ven bien pero no toman el cemento, o que traspasan.
  • Lavá o frotá un recorte si el par va a recibir uso exigente.

Si te interesa la consistencia de color entre compras, leé variación de color entre partidas de tela.

Cartones y refuerzos

  • Verificá el espesor con calibre si podés; el número de la etiqueta y el real deberían coincidir.
  • Cortá y doblá una pieza: no tiene que quebrarse ni deshojarse en el canto.
  • Pegalo y armá un par: el cartón tiene que tomar el cemento sin ondularse.

La guía de espesores está en espesores de cartón: guía para elegir.

Insumos chicos

Con ojalillos, remaches, abrojos y cordones la prueba es más rápida: alcanza con colocar unos pocos y ver que la medida, la terminación y el ajuste sean los que necesitás. Hay una guía para pedirlos sin errores en cómo pedir cordones, ojalillos y remaches a un proveedor nuevo.

Qué hacer si la prueba sale mal

Antes de descartar el insumo, revisá el proceso. Muchas veces el problema es un paso que con el producto anterior se hacía distinto: un tiempo de oreo, una tensión, una aguja. Si después de ajustar sigue sin funcionar, contale al proveedor qué pasó con detalle. Un proveedor que conoce el rubro te va a ofrecer otra alternativa en lugar de insistir con la misma.

Probalo con nosotros

En RIGOM vendemos sin mínimo de compra, justamente para que puedas llevar la cantidad justa para probar. Contanos qué querés reemplazar y con qué trabajás, por WhatsApp o en el local de Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, y te recomendamos por dónde empezar. Mirá también cómo cambiar de proveedor de insumos sin frenar la producción.