Hay una herramienta que está en todos los talleres de costura del país y que mucha gente no sabe cómo se llama. Es esa tijera chiquita sin agujeros para los dedos, que se aprieta con la mano entera y se abre sola. Se llama tijerín, o corta hilo.

Qué es un tijerín

Es una tijera de resorte: dos hojas cortas unidas por un arco de metal que las mantiene abiertas. En lugar de meter los dedos en dos aros, la agarrás con la palma y apretás. Al soltar, el resorte la vuelve a abrir sola.

Parece un detalle menor, y es exactamente lo contrario. Ese diseño cambia por completo el gesto de cortar: podés tomarla y soltarla en menos de un segundo, sin dejar de sostener la pieza con la otra mano y sin sacar la vista de la costura.

Por qué no alcanza con una tijera común

Probá cronometrarlo alguna vez. Con una tijera de costura tradicional, cada corte de hilo son cuatro movimientos: soltás la pieza, agarrás la tijera, metés los dedos, cortás, y volvés a dejarla. Con un tijerín es uno solo.

En una costura suelta la diferencia no se nota. En una jornada de producción, donde cortás hilo decenas o cientos de veces, se transforma en bastante tiempo ganado.

Además, por su tamaño, el tijerín llega a lugares donde una tijera grande no entra: adentro de un zapato ya armado, entre dos costuras juntas, en el remate de una pieza chica.

Para qué se usa

  • Cortar el hilo sobrante al terminar una costura, al ras y sin marcar el material.
  • Rematar puntas de hilo de aparar y de atar en el aparado.
  • Descoser puntadas mal dadas, levantando el hilo sin dañar la pieza.
  • Recortes finos en TNT, forros y cintas.
  • Cortar hilvanes en marroquinería y tapicería.

Cómo darte cuenta de si un tijerín es bueno

A simple vista son todos parecidos y los precios varían bastante. Hay dos cosas que separan uno bueno de uno que vas a estar cambiando en un mes:

El resorte. Tiene que devolver la hoja a su posición con firmeza. Abrí y cerrá el tijerín unas cuantas veces en la mano: si ya ahí lo sentís blando o desparejo, después de unas semanas de uso intensivo va a quedar flojo y vas a terminar abriéndolo con los dedos.

El cierre de las hojas. Cerralo y mirálo a contraluz. Las hojas tienen que tocarse en todo su recorrido, hasta la punta. Si ves luz entre ellas, ese tijerín no corta: mastica el hilo, lo dobla y lo deja con una punta deshilachada.

Cómo hacer que dure

El tijerín es una herramienta de consumo. Se usa mucho, es barato y en algún momento se gasta. Pero podés estirarle bastante la vida:

  • No lo uses para lo que no es. Cortar cuero grueso, cartón o plástico duro es lo que más rápido le arruina la punta. Para eso está la tijera grande.
  • Una gota de aceite fino en el eje cada tanto mantiene el movimiento suelto.
  • Guardalo cerrado y aparte, no tirado en un cajón con otras herramientas donde la punta se golpea.

Cuando empieza a doblar el hilo en lugar de cortarlo limpio, ya está. Afilarlo es posible pero rara vez vale la pena en hojas tan chicas: por lo que sale un tijerín nuevo, conviene reemplazarlo. Lo desarrollamos en cuidados y reemplazo del tijerín.

Dónde conseguirlo

En RIGOM tenemos tijerines en stock permanente, junto al resto de las herramientas de taller. Estamos en Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, de lunes a viernes de 8:30 a 17:30 hs. Vendemos por unidad y por cantidad para talleres, sin mínimo de compra, y hacemos envíos a todo el país.