El hilo de aparar es de esos insumos que nadie piensa hasta que falta. La máquina está regulada para ese hilo, la aguja es la que va con ese hilo y el operario tiene la mano hecha a esa costura. Cuando tu proveedor deja de traerlo, el reemplazo tiene que coser igual, o lo vas a notar en cada par.

Lo bueno es que encontrar un equivalente es más simple que con los adhesivos, siempre que sepas qué mirar.

Qué dice el número del hilo

En los hilos de aparar el grosor se indica con un número. En nuestra línea son dos: 40 y 60, que vienen en conos de 4000 y 6000 metros respectivamente.

La regla que conviene recordar: a mayor número, más fino el hilo. Un 60 es más fino que un 40; por eso entra más metraje en el cono. Es una numeración que viene de la industria textil y es justamente al revés de lo que uno esperaría.

En la práctica:

  • 40: más grueso. Para costuras que quedan a la vista y tienen que marcar, pespuntes decorativos y materiales con más cuerpo.
  • 60: más fino. Para costuras discretas, materiales más livianos y trabajos donde la puntada tiene que pasar desapercibida.

La guía completa sobre qué grosor va con cada material está en cómo elegir el grosor de hilo correcto.

Por qué dos “40” de marcas distintas pueden no ser iguales

El número da una referencia, pero no es una garantía absoluta. Entre fabricantes puede variar la fibra, la torsión y la terminación del hilo, y eso cambia cómo se comporta en la máquina aunque el número sea el mismo. Un hilo con más torsión es más firme pero puede enrularse; uno con terminación más lisa corre mejor por la aguja.

Por eso, al buscar un reemplazo:

  1. Empezá por el mismo número que usabas.
  2. Compará a simple vista, con un trozo del viejo al lado del nuevo, contra la luz.
  3. Probalo en la máquina antes de cambiar en producción.

Qué llevar cuando vas a buscar un reemplazo

Para que te ofrezcan el equivalente correcto, llevá o mandá:

  • Un trozo del hilo viejo o, mejor, el cono con la etiqueta.
  • El número de aguja que usás.
  • El material que cosés con ese hilo: cuero, cuerina, lona, gamuza.
  • Si la costura queda a la vista o no.

Con eso alcanza para que un proveedor del rubro te diga qué tiene que se comporte igual.

Cómo probarlo antes de producir

  • Cosé en el material real, con la misma aguja y sin tocar la tensión primero. Mirá la puntada de los dos lados.
  • Si la puntada cambió, ajustá de a poco la tensión del hilo superior. Un cambio chico de hilo suele pedir un ajuste chico de tensión, no una regulación completa.
  • Tirá de la costura para ver cómo aguanta, y si es un hilo que va a la vista, frotala para ver si se pela.
  • Hacé un par entero antes de pasar a la tanda.

Si el hilo se corta seguido después del cambio, casi nunca es el hilo: mirá tips para que el hilo no se corte al coser cuero.

No confundas aparar con atar

Un error común al buscar reemplazo es pedir “hilo” sin más y llevarse uno que no corresponde. El hilo de aparar cose y queda a la vista, y tiene que resistir el roce. El hilo de atar trabaja oculto, atando y asegurando, y lo que se le pide es resistencia a la tracción. No son intercambiables; está explicado en hilo de aparar vs. hilo de atar.

Y si tu línea trabaja con metrajes muy grandes sin frenar para cambiar de cono, mirá también la torta de string.

Dónde conseguirlo

En RIGOM tenemos hilos de aparar en 40 x 4000 y 60 x 6000 metros, y hilos de atar, en el local de Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste. Vendemos sin mínimo de compra, así que podés llevar un cono para probar antes de comprar por cantidad. Si nos mandás por WhatsApp una foto de la etiqueta de tu hilo de siempre, te decimos cuál se le parece más.