Los insumos chicos parecen los más fáciles de reemplazar, y lo son, siempre que se pidan bien. El problema es que cada proveedor los nombra un poco distinto, y “un ojalillo chico” o “un cordón para zapatilla” puede ser cualquier cosa. Si te equivocás de medida, te enterás recién cuando estás armando el par.

Esta es la información que conviene tener a mano para pedir exactamente lo mismo que usabas.

Cordones

Para un cordón hay que especificar tres cosas:

El tipo. No es lo mismo un cordón ancho, uno chato o uno redondo. El ancho distribuye la presión y es el de la zapatilla urbana y deportiva; el chato es el clásico de zapato y zapatilla de vestir; el redondo corre más suelto por el ojalillo y aguanta el uso rudo. La comparación completa está en cordones anchos, chatos o redondos: cómo elegir.

El largo. Se pide en centímetros, y depende de cuántos pares de ojalillos tiene el modelo y de cómo se ata. Si no lo tenés anotado, medí un cordón de los que usás estirado de punta a punta. Hay una tabla de referencia en cuánto cordón necesito según el calzado.

El color y la terminación. El color, y si lleva herrete de plástico o metal en la punta. Las opciones de punta están en herretes: terminaciones para cordones.

En RIGOM los chatos y redondos van de 45 a 150 cm, y los anchos de 90 a 150 cm.

Ojalillos

El material. Hierro o aluminio. El hierro aguanta más tensión; el aluminio es más liviano y no se oxida. Están comparados en ojalillos: aluminio vs. hierro.

La medida. Los ojalillos se piden por número de medida, que es lo que define el diámetro y el largo del cuerpo. Es el dato más importante: un ojalillo de otra medida no entra en el sacabocado que usás o no remacha bien en el espesor de tu capellada. Si no sabés el número, llevá uno de muestra o una pieza con el ojalillo puesto.

La terminación y el color.

La herramienta. Contale al proveedor con qué los colocás. Si el nuevo ojalillo es de otra medida, quizás tengas que cambiar el sacabocado o la matriz.

En RIGOM manejamos ojalillos de hierro en 450, 550 y 750, y de aluminio en 750.

Remaches

El tipo. Simple o de doble cara. El remache 8/8 es de doble cara: tapa de los dos lados, prolijo en las dos caras de la pieza.

El largo del vástago, que tiene que corresponder al espesor de lo que vas a unir. Si queda corto no agarra; si queda largo, se dobla y queda flojo.

La terminación, como el empavonado. Hay más detalle en remaches 8/8: para qué se usan.

Abrojos

El ancho, en milímetros. Es lo que define dónde entra y cuánto agarra. En RIGOM los abrojos van de 16 a 50 mm.

El color y el uso: no es lo mismo un cierre de calzado que uno de marroquinería. La guía está en abrojos: guía de medidas y usos.

El truco más útil: llevar una muestra

Para cualquiera de estos insumos, lo más seguro es llevar o fotografiar una muestra de lo que usás, al lado de una regla. Con una foto así, cualquier proveedor del rubro te dice qué tiene equivalente, y te evitás errores de medida.

También conviene armar una planilla con cada modelo que hacés y los insumos chicos que lleva: tipo y largo de cordón, medida de ojalillo, cantidad por par. Esa planilla es la que te permite cambiar de proveedor, o simplemente reponer, sin pensar dos veces. El proceso completo está en cómo cambiar de proveedor de insumos sin frenar la producción.

Dónde conseguirlos

Tenemos cordones, ojalillos, remaches y abrojos en el local de Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, sin mínimo de compra. Mandanos la foto de tu muestra por WhatsApp y te confirmamos si tenemos la misma medida.