El cordón parece un detalle menor frente a la suela o la capellada, pero es una de las terminaciones que más se nota a simple vista, y elegir el tipo equivocado puede afectar tanto la estética como la funcionalidad del calzado terminado.
Cordones anchos
Los cordones anchos aportan un aspecto más robusto y deportivo, habitual en calzado de trabajo, botas y modelos urbanos de estilo más pesado. Al tener más superficie de agarre, también suelen resultar más cómodos para atar con fuerza.
Cordones chatos
Los cordones chatos son la opción más clásica y versátil, adecuada tanto para calzado urbano informal como para modelos deportivos de uso diario. Su perfil plano tiende a mantenerse mejor atado que otros formatos, sin aflojarse tan fácilmente con el movimiento.
Cordones redondos
Los cordones redondos se asocian generalmente a un estilo más formal o de vestir, aunque también se usan en calzado técnico y de montaña por su buen comportamiento en ojalillos redondos.
Cómo elegir según el modelo
- Calzado de vestir: cordones redondos, en colores neutros (negro, marrón).
- Calzado urbano o casual: cordones chatos, la opción más versátil y de mayor rotación.
- Botas y calzado de trabajo: cordones anchos, priorizando resistencia y agarre.
Largo del cordón
Además del tipo, el largo correcto depende de la cantidad de ojalillos del modelo: un cordón demasiado corto obliga a atar con tensión excesiva, mientras que uno demasiado largo cuelga de forma poco prolija. En nuestra guía sobre cuánto cordón necesitás te ayudamos a calcularlo según la cantidad de ojalillos de tu modelo.
Nuestra recomendación
Si vendés distintos estilos de calzado, tiene sentido mantener stock de los tres tipos en los colores de mayor rotación (negro, blanco, marrón) para no quedarte sin la opción correcta en medio de una producción. Podés ver todos los largos y tipos disponibles en nuestra sección de Cordones.