“Cortá esa tira al bies.” Es una de esas indicaciones que se dan por sabidas en el taller y que casi nadie explica. La respuesta corta: al bies significa en diagonal. La respuesta larga es más interesante, porque explica por qué existe media docena de productos en el rubro.

Las tres direcciones de una tela

Toda tela tejida tiene dos sistemas de hilos cruzados en ángulo recto: la urdimbre, que corre a lo largo del rollo, y la trama, que la cruza a lo ancho. En cualquiera de esas dos direcciones, la tela prácticamente no estira: estás tirando de hilos, y los hilos no dan.

Pero si cortás a 45°, justo en la diagonal entre ambos sistemas, pasa algo distinto. Ya no estás tirando de hilos: estás deformando la grilla que forman. Los cruces se inclinan, la trama y la urdimbre se acercan entre sí, y la tela estira.

Esa es toda la magia. Una tela cortada al bies estira, se adapta y sigue curvas. La misma tela cortada al hilo, no.

Por qué eso resuelve un problema real

Probá esto: tomá una tira de tela cortada derecha y tratá de doblarla siguiendo el borde curvo de una pieza. Del lado de adentro de la curva te va a sobrar tela, que se junta y se frunce. Del lado de afuera te va a faltar, y la tira va a tironear.

Ahora hacé lo mismo con una tira cortada al bies. Estira donde falta, se comprime donde sobra y apoya contra el borde sin un solo pliegue.

Por eso todo lo que tenga que rodear una curva —un escote de zapatilla, la boca de una cartera, un canto redondeado— se resuelve al bies.

La cinta al bies

Cortar tiras en diagonal a mano es un trabajo tedioso y de mucho desperdicio: al cortar en ángulo, las tiras salen cortas y hay que empalmarlas. Por eso existe la cinta al bies ya hecha, en rollo, lista para usar.

Se usa para:

  • Rematar bordes, tapando el canto crudo del material.
  • Reforzar costuras en zonas de tensión que si no ceden con el uso.
  • Ribetear curvas sin fruncidos.
  • Tapicería: ribetes de sillones, almohadones y respaldos.
  • Detalle de color, cuando se elige en contraste con el material.

Qué medida usar

La medida es el ancho de la cinta abierta, y se elige según el espesor del borde a tapar:

  • 13 mm — bordes finos, forros, marroquinería delicada.
  • 15 mm — la más pedida. Cubre la mayoría de los bordes de calzado.
  • 20 mm — bordes gruesos, tapicería, piezas de varias capas.

Si dudás entre dos, andá a la más ancha: una cinta que sobra se recorta, una que falta no se estira.

Cómo se aplica

Lo habitual es montarla a caballo del borde —doblada por la mitad, con el canto del material adentro— y coserla de una sola pasada, dejando el mismo ancho visible de los dos lados.

En curvas cerradas, el truco es ir estirando apenas la cinta a medida que cosés. Suena contraintuitivo, pero es lo que hace que apoye contra el material en lugar de formar pliegues. Es justamente la elasticidad del bies la que estás aprovechando.

Si querés fijarla antes de coser para que no se te mueva, una mano fina de cemento de aparar la mantiene en posición.

Bies fuera del calzado

Aunque en RIGOM la vendemos sobre todo para calzado, la cinta al bies se usa muchísimo en tapicería, marroquinería, indumentaria y hasta en costura de hogar. Lo contamos en cinta al bies: usos más allá del calzado.

Tenemos las tres medidas en stock en el local de Lanús Oeste, con envíos a todo el país y sin mínimo de compra. Mirá también el resto de las cintas del catálogo.