Tapizar un sillón parece más complicado de lo que es. La parte difícil no es el trabajo en sí: es darte cuenta a mitad de camino de que te falta un material y que el sillón está desarmado en el medio del living. Así que empecemos por la lista completa.
El material de superficie
Cuerina es lo más usado, y con razón: se limpia pasando un trapo, no se mancha como una tela, viene en ancho parejo sin defectos y cuesta una fracción de lo que sale el cuero.
Al elegirla, mirá tres cosas:
- Espesor y base textil. Para asientos de uso diario no escatimes: una cuerina fina pensada para respaldos se desgarra en los puntos de tensión.
- Elasticidad. Si el sillón tiene curvas o capitoné, necesitás una cuerina que estire. Una rígida arruga en las curvas y no hay forma de arreglarlo después.
- Terminación. Lisa, con grano o texturada. Es estético, pero el grano disimula mejor las marcas de uso.
Si preferís tela, corderito y gamuza también se usan en tapizado, sobre todo en respaldos y piezas que no reciben tanto roce.
Cuánto material necesitás
Estas son referencias para presupuestar. El modelo y el capitoné pueden mover bastante el número:
| Pieza | Metros aprox. |
|---|---|
| Silla de comedor (asiento + respaldo) | 1 a 1,5 m |
| Banqueta o puff | 1,5 a 2 m |
| Sillón de 2 cuerpos | 8 a 12 m |
| Sillón de 3 cuerpos | 12 a 16 m |
| Respaldo de cama de 2 plazas | 4 a 6 m |
Comprá siempre un poco de más. Quedarte corto a mitad de trabajo es peor que sobrar, porque el rollo nuevo puede venir de otra partida y el color no coincidir exactamente.
La espuma
Es lo que define si el sillón se siente bien o no, y donde más gente se equivoca.
El error clásico es elegir la espuma más blanda porque al apretarla con la mano se siente cómoda. Esa espuma de baja densidad se aplasta en pocas semanas y no vuelve: terminás sentándote sobre la madera.
Lo que importa es la densidad, no la blandura. Una espuma de alta densidad se siente más firme al tacto y es la que da confort real a lo largo del tiempo, porque recupera la forma cada vez.
- Asientos: alta densidad, sin excepción. Es donde va todo el peso.
- Respaldos: densidad media alcanza.
- Apoyabrazos y detalles: densidad baja o media.
Tenemos planchas de espuma en distintas densidades y espesores. Hay más detalle en densidades de espuma: cómo elegir la correcta.
Los complementos
- Cinta al bies de 20 mm para rematar bordes y ribetear. Es lo que separa un tapizado prolijo de uno casero.
- Cemento de contacto para fijar la espuma al bastidor y montar terminaciones donde no llega la grampa.
- Hilo de aparar si vas a coser fundas o costuras vistas. Aguanta el roce, que es lo que se le pide en tapicería.
- Grampas y grampadora de tapicero.
- Tijerín para cortar hilos al ras.
- Tiza o bolígrafo de mercurio para marcar sobre cuerina.
Tres cosas que conviene saber antes de empezar
Desarmá sacando fotos. El tapizado viejo es tu molde. Sacá cada pieza con cuidado, fotografiá el orden y usalas para cortar las nuevas. Es mucho más confiable que medir.
La cuerina tiene sentido de estiramiento. Estira más a lo ancho que a lo largo. Cortá todas las piezas en la misma dirección o el tapizado va a quedar desparejo y no vas a entender por qué.
No descosas la cuerina. El agujero de la aguja queda marcado para siempre. Medí dos veces, cosé una.
Si la espuma es de EVA
Si vas a pegar espuma de EVA o de celda cerrada, el cemento solo no alcanza: se despega a los días. Necesitás primer EVA antes. Con la espuma de poliuretano clásica de tapizado, el cemento agarra directo, pero aplicalo en mano fina: si cargás, la espuma se endurece y se siente al sentarse.
Dónde conseguirlo
En RIGOM tenemos cuerina, espumas, cintas, hilos y adhesivos en el local de Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, de lunes a viernes de 8:30 a 17:30 hs. Vendemos por metro y por cantidad, sin mínimo de compra, con envíos a todo el país.
Si nos pasás las medidas del sillón por WhatsApp te ayudamos a calcular cuánto material necesitás antes de que compres. Es gratis y evita el problema más común de todos: quedarse corto.