Retapizar las sillas del comedor es de los trabajos de tapicería más agradecidos: son piezas chicas, la mayoría se desarma con un destornillador y el cambio se nota muchísimo. Pero tienen una exigencia que un sillón no tiene: el asiento de una silla de comedor recibe todo el peso concentrado en poca superficie, y encima se ensucia con comida. Elegir el material pensando solo en el color es el error que hace que a los seis meses esté marcado o rajado.
Si lo que vas a tapizar es un sillón, la guía completa está en qué materiales necesitás para tapizar un sillón. Acá vamos a lo específico de las sillas.
Cuánto material lleva cada silla
Para presupuestar rápido, estas son las referencias que manejamos:
| Tipo de silla | Cuerina | Espuma |
|---|---|---|
| Solo asiento (tabla suelta) | 0,5 – 0,7 m | 1 placa de 40 × 40 cm |
| Asiento + respaldo simple | 1 – 1,5 m | 2 placas de 40 × 40 cm |
| Asiento + respaldo con curva o capitoné | 1,5 – 2 m | Según modelo |
Sumale siempre un 10 % de margen. Y si vas a tapizar el juego completo de seis sillas, comprá todo de una: los rollos pueden variar de tono entre partidas y no hay nada peor que la sexta silla saliendo de otro color.
Qué cuerina usar
Para sillas de comedor conviene una cuerina de espesor medio a alto y con buena base textil. Las cuerinas finas, pensadas para respaldos o paneles decorativos, no aguantan el punto de apoyo del asiento: se estiran en la zona de mayor contacto y terminan marcándose.
Tres cosas a mirar antes de comprar:
- Espesor y base. El asiento es la pieza crítica. Si tenés que elegir, poné la cuerina más gruesa ahí y una más liviana en el respaldo.
- Elasticidad. Si el asiento tiene curva o el respaldo es redondeado, necesitás una cuerina que estire. Una rígida te va a arrugar en las esquinas y no hay forma de disimularlo.
- Terminación. El grano tipo cuero disimula mucho mejor las marcas de uso que una superficie lisa. En un comedor, eso importa.
Un detalle que se pasa por alto: la cuerina estira más a lo ancho que a lo largo. Cortá todos los asientos en la misma dirección, o vas a tener sillas que se sienten distintas entre sí.
Las diferencias entre cuerina de PVC y de poliuretano, y qué base conviene según la forma de la silla, están en tipos de cuerina para tapizar.
Qué espuma va en el asiento
Acá está la otra mitad del trabajo. La tentación es elegir la espuma más blanda porque al apretarla con la mano se siente cómoda, y es justamente lo que no hay que hacer: una espuma de baja densidad se aplasta con el uso y no vuelve. A los pocos meses el asiento queda hundido.
Para sillas de comedor va espuma de densidad media a alta, de 3 a 5 cm de espesor. Es más firme al tacto, pero es la que sigue amortiguando dentro de dos años. Las planchas de espuma se cortan mejor con cuchilla bien filosa y de un solo pase; serruchar deja el canto irregular y después se nota bajo la cuerina.
Está desarrollado en detalle en densidades de espuma: cómo elegir la correcta.
Qué herramientas necesitás
No hace falta un taller. Para retapizar sillas alcanza con:
- Destornillador para soltar el asiento del marco (casi siempre va atornillado desde abajo).
- Saca grampas o un destornillador plano chico para sacar el tapizado viejo.
- Engrapadora de tapicero con grampas de 6 a 10 mm. Una abrochadora de oficina no tiene fuerza.
- Tijera grande para la cuerina y cuchilla filosa para la espuma.
- Tiza o marcador para pasar el molde, y una regla o cinta métrica.
Los pasos
- Desarmá y sacá fotos. Antes de arrancar, fotografiá cómo está armada la silla original. Va a ser tu plano cuando no te acuerdes hacia dónde iba el pliegue de la esquina.
- Usá la tela vieja como molde. Sacala con cuidado, estirala y marcá sobre la cuerina nueva sumando 4 o 5 cm de sobrante por lado para poder tirar.
- Cortá la espuma al ras de la tabla, sin que sobresalga. Si querés el borde redondeado, pegale una tira de espuma en el canto en lugar de dejar la placa más grande.
- Grampá desde el centro hacia afuera. Una grampa en el centro de cada lado, tensando en cruz, y recién después completá hacia las esquinas. Si empezás por una esquina, el dibujo se te va de lado y no hay vuelta atrás.
- Las esquinas, con un pliegue solo. Doblá en diagonal, plegá el sobrante hacia adentro y grampá. Dos pliegues encimados hacen bulto y la silla queda coja contra el marco.
- Rematá el borde. Recortá el sobrante y, si el canto queda a la vista, terminalo con cinta al bies de 20 mm.
Cómo tapizar una silla con respaldo
El respaldo se trabaja igual que el asiento, con dos diferencias: casi siempre se ve de los dos lados, y no soporta peso. Por eso lleva una espuma más fina y, si querés ahorrar, puede ir con una cuerina un poco más liviana que la del asiento.
- Fijate cómo está armado. Hay respaldos con un panel que se desatornilla del marco y otros tapizados directo sobre la estructura. Si se suelta, trabajalo sobre la mesa como el asiento.
- Sacá el tapizado viejo empezando por atrás. El panel trasero va encima de las grampas de la cara delantera, así que sale primero. Guardá las dos piezas como molde.
- Poné la espuma de la cara delantera, cortada al ras del panel, con un toque de cemento de contacto para que no se corra.
- Tensá la cuerina desde el centro, igual que en el asiento: una grampa al medio de cada lado y después hacia las esquinas. En un respaldo curvo, andá de a poco hacia los costados; ahí se nota si la cuerina no estira lo suficiente.
- Cerrá la cara de atrás con un panel de cuerina o de cartón forrado, grampado o pegado por encima de las grampas de adelante, para que no se vean.
- Rematá los cantos que quedan a la vista con cinta al bies o doblando la cuerina hacia adentro.
Tres cosas que conviene saber
No descosas la cuerina. El agujero de la aguja queda marcado para siempre. Si tenés que coser —un respaldo con vivo, por ejemplo— probá antes en un recorte, con hilo de aparar y aguja de punta acorde.
Si pegás, mano fina de los dos lados. El cemento de contacto va en capa delgada y pareja; si cargás mucho, traspasa a la cara vista y la mancha no sale.
Cuidado con los limpiadores. Lo que arruina una cuerina de comedor es el alcohol y la lavandina: resecan el recubrimiento y a los meses aparecen las grietas. Trapo húmedo con jabón neutro y secado enseguida, nada más.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tapizar encima de la tela vieja? Se puede si la tela vieja está sana y la espuma todavía recupera, pero el resultado dura menos: la espuma vieja ya está aplastada y cualquier mancha o relieve de abajo se termina marcando. Si la espuma está hundida, cambiala; es la parte que más se nota al sentarse.
¿Qué color de cuerina conviene para sillas de comedor? Los tonos medios —marrones, grises, tostados— disimulan mejor las manchas y el desgaste que el blanco o el negro, que muestran todo. Si te gusta el blanco, elegí una terminación con grano, que esconde mejor las marcas.
¿Cuánto tarda retapizar una silla? Una silla de asiento suelto, una o dos horas la primera vez. Con la práctica, el juego completo se hace en una jornada.
¿Conviene tela o cuerina para un comedor? Para uso diario con chicos o comidas, cuerina: se limpia con un trapo. La tela es más cálida pero absorbe las manchas.
Dónde conseguir los materiales
Tenemos cuerina por metro y por rollo, planchas de espuma en distintas densidades y espesores, y el resto de los insumos de tapicería en el local de Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste. Vendemos sin mínimo de compra y hacemos envíos a todo el país.
Si nos pasás las medidas de las sillas por WhatsApp te ayudamos a calcular cuánto material comprar antes de que te quedes corto. Mirá también las telas del catálogo y cómo forrar un respaldo de cama, que usa los mismos materiales.