Es un nombre que se escucha mucho en el conurbano y que a quien viene de afuera del rubro le suena raro. “Almacén de suelas” no es un lugar donde venden solamente suelas, ni una zapatería. Es el proveedor del zapatero: el negocio donde el taller compra lo que necesita para trabajar.

De dónde viene el nombre

Viene de la época en que el oficio del zapatero era, sobre todo, reparación. Lo que más se cambiaba en un par era la suela, y el negocio de la esquina que abastecía a los talleres del barrio se llamaba, naturalmente, por lo que más vendía.

Con los años el rubro se amplió muchísimo. Hoy un almacén de suelas provee adhesivos, telas, hilos, cordones, cartones, espumas, herramientas y decenas de insumos que no existían cuando se acuñó el nombre. Pero el nombre quedó, como pasa con tantas cosas del oficio.

Qué se consigue en un almacén de suelas

En términos generales, todo lo que entra en un par de zapatos menos el diseño:

¿Y las suelas?

Buena pregunta, dado el nombre. En RIGOM no tenemos suelas cargadas en el catálogo, porque la suela es un producto que depende mucho del modelo, del talle y de la horma con la que trabaje cada taller: es difícil de listar en una página y fácil de errarle.

Lo que sí hacemos es conseguirlas a pedido. Si necesitás suelas para un modelo puntual, escribinos por WhatsApp contándonos qué buscás —tipo de suela, material, numeración, cantidad— y te decimos qué podemos conseguirte y en qué plazo.

Para todo lo que va alrededor de la suela —el cemento correcto, el halogenante si es de goma, el primer si es de EVA— sí tenemos stock permanente. Que suele ser, en la práctica, donde más se traba la gente.

Cómo se compra

A diferencia de una casa de artículos generales, el almacén de suelas trabaja con proveedores del rubro y maneja presentaciones pensadas para talleres: adhesivos por litro y por bidón, telas por metro y por rollo, insumos por cantidad.

Eso no significa que haya que comprar mucho. En RIGOM no tenemos mínimo de compra: podés llevarte un litro de cemento o unos pocos metros de tela para probar antes de comprometerte con una cantidad mayor. Es la forma más sensata de arrancar un taller nuevo, y lo desarrollamos en ventajas de comprar insumos sin mínimo de compra.

El asesoramiento es parte del negocio

Es la diferencia menos visible y la más útil. Quien atiende un almacén de suelas conoce el oficio, y la mitad de las consultas que recibimos no son sobre precio sino sobre qué producto usar: qué cemento va para tal suela, qué densidad de espuma para tal plantilla, por qué se le despega un par.

Si estás empezando, esa consulta vale más que el descuento. Preguntá.

Dónde estamos

RIGOM está en Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, en pleno barrio zapatero, de lunes a viernes de 8:30 a 17:30 hs. Somos una distribuidora familiar con más de 20 años en el rubro y hacemos envíos a todo el país.

Podés ver cómo llegar, conocer la historia del barrio zapatero de Lanús o escribirnos directamente por WhatsApp desde cualquier producto del catálogo.