El despegue de suela es, probablemente, el reclamo más común que recibe cualquier fabricante de calzado. La buena noticia es que casi siempre se puede prevenir revisando estos puntos del proceso.
1. Pegar sobre superficies sucias
Polvo de lijado, grasitud o restos de desmoldante entre las dos superficies son la causa más frecuente de despegue. Antes de encementar, limpiá siempre con un limpiador específico según el material de la suela.
2. No respetar el tiempo de secado
Pegar con el cemento todavía húmedo, o dejarlo secar de más sin reactivar con activador, son dos extremos igual de problemáticos. El punto justo es cuando el cemento está seco al tacto pero todavía pegajoso.
3. Aplicar una sola capa gruesa
Es más efectivo aplicar cemento en ambas superficies a unir, en capas finas y parejas, que una sola capa gruesa de un solo lado. El exceso no mejora la adhesión: genera espesor irregular y zonas más débiles.
4. No prensar lo suficiente
La presión inicial después de unir las piezas es clave para que el adhesivo tome bien en toda la superficie, especialmente en los bordes de puntera y talón, que son los puntos de mayor esfuerzo al caminar.
5. Ignorar el tipo de material de la suela
Como vimos en nuestra guía para elegir adhesivo según el tipo de suela, PU, PVC, goma y cuero necesitan tratamientos distintos. Usar siempre el mismo cemento sin preparación previa es la razón por la que algunos modelos fallan más que otros.
6. No hacer una prueba en producción nueva
Cuando se incorpora un modelo o proveedor de suela nuevo, conviene hacer una prueba de pegado antes de lanzar el lote completo. Un pequeño ensayo evita tener que reprocesar decenas de pares.
Si tenés reclamos recurrentes de despegue en un modelo puntual, contanos los materiales que usás por WhatsApp: muchas veces el ajuste es simple y se resuelve cambiando solo un paso del proceso, sin necesidad de cambiar de adhesivo.