Es una de las confusiones más habituales entre quienes recién empiezan en el oficio: “cemento”, sin más, puede referirse a productos con usos bastante distintos según la etapa del proceso productivo en la que se use.

Cemento de aparar: para pegar suelas

El cemento de aparar es el adhesivo que se usa en la etapa final, para unir la suela con el resto del calzado (capellada, entresuela, etc.). Necesita buena resistencia a la flexión y al roce, porque esa unión va a estar sometida a tensión constante con cada paso.

Cemento para armar: para dar forma

El cemento para armar se usa antes, durante el armado del calzado sobre la horma: sirve para fijar la capellada, el forro y otros componentes mientras se les da forma. No necesita la misma resistencia final que el de aparar, pero sí un buen agarre inicial rápido para que las piezas no se muevan durante el montaje.

¿Se pueden usar indistintamente?

No es lo recomendable. Usar cemento de armar para pegar suelas suele derivar en despegues tempranos, porque no está pensado para soportar el estrés mecánico de la suela. Y usar cemento de aparar en el armado es un gasto innecesario, ya que suele ser más caro y no aporta ninguna ventaja en esa etapa.

Cómo elegir en la práctica

Como regla rápida: si el adhesivo va a quedar expuesto a flexión constante y peso (suela, taco), usá cemento de aparar. Si es para fijar piezas durante el armado sobre horma, cemento para armar. Ante la duda sobre qué necesita tu modelo particular, contanos qué estás fabricando y te ayudamos a elegir.

En RIGOM tenemos ambos tipos en distintas presentaciones (1, 4 y 14 litros) para que compres solo la cantidad que necesitás, sin mínimo de compra. Podés ver el resto de la línea en Adhesivos y Solventes.