Es una de las confusiones más habituales entre quienes recién empiezan en el oficio: “cemento”, sin más, puede referirse a productos con usos bastante distintos según la etapa del proceso productivo en la que se use.
Cemento de aparar: para unir las piezas del corte
El cemento de aparar se usa en la etapa de aparado, cuando se arma el corte: se pegan entre sí capellada, forro, refuerzos y vivos antes de pasarlos por la máquina. Une materiales blandos y flexibles, y lo que necesita es un buen agarre inicial para que las piezas no se corran al coser. La costura después acompaña al pegado y reparte el esfuerzo.
Cemento para armar: para el montado y la suela
El cemento para armar se usa en el montado, cuando el corte ya cosido se arma sobre la horma: pega el corte a la planta y la suela al corte. Ahí no hay costura que ayude: la unión trabaja sola, a pelado, con cada paso. Por eso está formulado para resistir la tensión del armado sobre la horma, la flexión del pie y el peso.
¿Se pueden usar indistintamente?
No. Usar cemento de aparar para pegar una suela es una de las causas más comunes de suelas que se despegan a las pocas semanas: no está pensado para soportar ese esfuerzo sin una costura al lado. Y usar cemento para armar en el aparado no aporta nada y complica el trabajo sobre materiales finos.
Cómo elegir en la práctica
Como regla rápida: si estás pegando piezas del corte que después van cosidas, cemento de aparar. Si el adhesivo va a quedar expuesto a flexión constante y peso —corte con planta, suela, taco—, cemento para armar. Ante la duda sobre qué necesita tu modelo particular, contanos qué estás fabricando y te ayudamos a elegir.
En RIGOM tenemos ambos tipos —el de aparar en 1, 4 y 18 litros, el de armar en 4 litros— para que compres solo la cantidad que necesitás, sin mínimo de compra. Podés ver el resto de la línea en Adhesivos y Solventes.