En calzado de verano el forro cumple un rol distinto al de invierno: no se busca abrigo, sino transpirabilidad y liviandad, para que el pie esté cómodo incluso en los días de más calor.
Qué buscar en una tela de verano
- Transpirabilidad: una tela que permita circular el aire evita la humedad acumulada, uno de los principales motivos de mal olor en el calzado.
- Peso liviano: telas gruesas o pesadas no aportan nada en un modelo pensado para temperaturas altas, y pueden generar más transpiración.
- Buena adherencia al pegado: sobre todo si el forro va encementado a la capellada, conviene elegir telas que acepten bien el cemento sin necesidad de tratamientos extra.
Tela Malibú: la opción clásica para verano
La Tela Malibú es una de las telas más elegidas para forros de calzado veraniego, justamente por su liviandad y buena transpirabilidad. Está disponible en varios colores (blanco, negro, gris medio, azul marino), lo que permite combinarla con distintas paletas de capellada sin tener que forrar todo en un único tono.
Alpargatas y calzado de lona
Para alpargatas y calzado más artesanal de verano, las telas para alpargata con tejido no tejido de refuerzo son otra alternativa muy usada en la producción argentina, sobre todo en modelos tradicionales.
Un error frecuente: usar la misma tela todo el año
Muchos talleres chicos usan una sola tela de forro durante todo el año por simplicidad de stock. El problema es que una tela pensada para invierno (más densa, con pelo) en verano genera transpiración excesiva, mientras que una tela liviana de verano no abriga lo suficiente en invierno. Tener al menos dos opciones de forro según la estación mejora bastante la percepción de calidad del producto terminado.
Podés ver toda la variedad de telas disponibles, incluyendo opciones de invierno como el corderito, en nuestra sección de Telas.