Sin llegar a los ciclos acelerados de la moda internacional, la marroquinería y el calzado argentino también tienen sus propias corrientes de materiales y terminaciones que conviene tener en el radar si vendés al público final o le fabricás a marcas.

Texturas combinadas ganan terreno

Cada vez es más común ver piezas que combinan distintas texturas en una misma capellada o cartera: gamuza con cuero liso, o telas como el manta - costurado - capellada que ya vienen con un trabajo de costurado decorativo incorporado, reduciendo el tiempo de producción para lograr un efecto artesanal.

Paletas neutras con un color de acento

La tendencia general se mantiene en tonos neutros —blanco, negro, beige— como base, reservando colores más fuertes para detalles puntuales: un cordón de color, una costura contrastante o un herraje visible. Esto permite producir en volumen sin resignar variedad percibida.

Materiales con historia y trazabilidad

Cada vez más consumidores preguntan de dónde salen los materiales de lo que compran. Aunque no sustituye una certificación formal, poder contar el origen y las características de tus insumos —por ejemplo, que trabajás con proveedores locales establecidos— suma valor percibido en la venta directa al público.

Qué significa esto para tu producción

No hace falta perseguir cada tendencia: tiene más sentido incorporar de a poco materiales que se combinen con tu línea actual, probando en producciones chicas antes de comprometer stock grande. Comprar sin mínimo te permite testear un material nuevo en pocas unidades antes de escalar.

Nuestra recomendación

Si estás pensando en renovar tu línea, arrancá combinando una tela o cuero que ya usás con un material nuevo en una sola parte del diseño (vista, ribete, detalle), en vez de rediseñar todo el modelo de una vez. Podés ver la variedad completa de materiales disponibles en nuestra sección de Telas y consultarnos por WhatsApp sobre disponibilidad de colores puntuales.