El cemento de contacto es, junto con el hilo y la suela, uno de los insumos más críticos de cualquier taller de calzado: de él depende que un par aguante años de uso o se despegue a los pocos meses. Acá repasamos cómo usarlo bien, de punta a punta.
Qué es el cemento de contacto
Es un adhesivo a base de solvente que se aplica en las dos superficies, se deja orear y recién ahí se une. En el rubro también se lo llama cemento de zapatero o, simplemente, cemento.
La diferencia con una cola común es el orden de los pasos. La cola vinílica pega húmeda y endurece después; el cemento de contacto es al revés: primero se seca y después se une. La unión la hace el contacto entre dos películas de adhesivo que están secas al tacto pero siguen pegajosas entre sí. Por eso pega al instante, sin tener que sostener las piezas hasta que fragüe, y por eso queda flexible: acompaña el movimiento del calzado en lugar de quebrarse.
En calzado se trabaja con dos tipos, el cemento de aparar y el cemento para armar, que no son intercambiables. Cuál va en cada paso está en cemento de aparar vs. cemento de armar.
Preparar la superficie antes de pegar
Ningún cemento rinde si se aplica sobre una superficie sucia, grasosa o con restos de otro adhesivo. Antes de encementar conviene lijar levemente las superficies a unir (sobre todo en suelas de goma o PU) y limpiar el polvo resultante. En materiales muy lisos, un halogenante previo mejora muchísimo la adhesión final.
Aplicación: cantidad y espesor
La regla general es aplicar una capa fina y pareja en ambas superficies, nunca una sola capa gruesa de un solo lado. El exceso de cemento no mejora el pegado: al contrario, tarda más en secar y puede generar burbujas o falta de adherencia en los bordes, que es justamente donde el calzado más sufre.
Tiempos de secado y reactivado
Después de aplicar el cemento hay que dejarlo orear hasta que pierda el brillo húmedo y quede “al tacto seco” pero pegajoso. Este tiempo varía según la temperatura del taller: en días fríos puede tardar el doble que en verano. Si el cemento se secó de más y perdió pegajosidad, un activador permite reactivarlo sin tener que volver a encementar toda la pieza.
Prensado
Una vez unidas las dos superficies, hay que prensar con firmeza y de forma pareja durante varios segundos, sin dejar zonas sueltas. En puntera y talón, donde el esfuerzo es mayor, conviene insistir un poco más con la presión.
Cómo pegar con cemento de contacto, paso a paso
Para tenerlo a mano en el taller:
- Limpiar y cardar. Sacar grasa, polvo y desmoldante; lijar o cardar las superficies lisas.
- Preparar según el material. Primer en EVA, halogenante en goma lisa. En cuero y telas, en general no hace falta.
- Encementar las dos caras con pincel, en capa fina y pareja. En materiales porosos, como cuero o tela, conviene una primera mano que se absorbe y una segunda que queda en superficie.
- Dejar orear hasta que el cemento pierda el brillo y esté seco al tacto pero pegajoso.
- Unir con precisión. El cemento de contacto agarra en el instante en que se tocan las piezas: no hay segunda oportunidad para acomodar. Presentá primero la punta y bajá el resto.
- Prensar fuerte y parejo, insistiendo en puntera y talón.
- Esperar antes de exigirlo. El pegado alcanza su resistencia final recién a las 24 – 48 horas.
Cuánto tarda en secar
Como referencia, entre 15 y 30 minutos de oreado antes de unir, pero el reloj es el peor indicador: la temperatura, la humedad, el espesor de la capa y la ventilación cambian mucho el tiempo. Lo que manda es el punto al tacto. Las señales para reconocerlo y qué hacer si te pasaste están en cuánto tarda en secar el cemento de contacto.
Errores más comunes
- Encementar con la superficie húmeda o con polvo del lijado.
- Pegar antes de que el cemento esté en su punto (queda blando y no adhiere).
- Dejar pasar demasiado tiempo y pegar con el cemento ya seco del todo, sin reactivar.
- Guardar el cemento destapado: se espesa y rinde menos.
Conservación y seguridad
- Tapado siempre. El solvente se evapora en cuanto el envase queda abierto: el cemento se espesa, rinde menos y pierde adherencia. Trabajá con un frasco chico y rellenalo desde el bidón, en lugar de abrir el envase grande cada vez.
- Lejos del calor y de las llamas. Es inflamable. Nada de estufas ni cigarrillos cerca de la mesa de encementado.
- Con ventilación. Los vapores del solvente se acumulan rápido en un taller cerrado. Ventana abierta o extracción, y pausas si trabajás muchas horas seguidas.
- Pinceles limpios. Un pincel con cemento seco deja grumos y capas desparejas. Los pinceles Nro. 7 sirven para trabajos de precisión y los Nro. 10 para superficies grandes.
Si trabajás con distintos tipos de suela —goma, PU, cuero— vale la pena tener en el taller más de un adhesivo, porque no todos se comportan igual sobre cada material. En nuestro catálogo de adhesivos y solventes vas a encontrar cementos, activadores y limpiadores de las marcas Tapper, Ionic y Potente para cada necesidad.