Es la pregunta que define si una producción cierra o no, y la que más se responde a ojo: ¿cuánta tela necesito para 200 pares?
El cálculo no es difícil, pero tiene tres o cuatro variables que se suelen pasar por alto y que son justamente las que hacen que el rollo rinda menos de lo esperado. Acá va el método completo.
Ojo con no confundirlo con el costo de insumos por par: eso es cuánta plata lleva cada par. Esto es cuánto material lleva, que es el dato que necesitás para comprar.
El dato que importa no es el ancho del rollo
Primer ajuste. Un rollo de 1,50 m de ancho casi nunca te da 1,50 m aprovechables.
Hay que descontar:
- Los orillos. Los bordes del rollo suelen venir con marcas de telar, agujeros de pinza o un tono distinto. Entre 1 y 3 cm de cada lado que no se pueden usar.
- Defectos de fábrica. Manchas, hilos saltados, diferencias de tono. Un rollo comercial estándar tolera cierta cantidad de fallas por pieza.
- El desmadre inicial. Los primeros centímetros del rollo suelen venir arrugados o marcados.
En la práctica, contá con un ancho útil de entre 3 y 6 cm menos que el nominal. Sobre 1,50 m, trabajá con 1,45 m.
El sentido del hilo manda en cuánto rinde
Esta es la variable que más cambia el resultado y la que más se subestima.
Si la tela tiene sentido de hilo —sarga, lona, cuerina, corderito, todo lo tejido y la mayoría de los sintéticos—, los moldes hay que ubicarlos respetando esa dirección. No podés rotarlos 90° para que entren mejor: la pieza se deformaría distinto al montar sobre horma y el par saldría desparejo.
Eso te obliga a dejar huecos entre moldes y el aprovechamiento cae.
Si la tela no tiene sentido de hilo —el TNT es el caso típico— podés rotar y encastrar los moldes como más convenga. El aprovechamiento sube bastante y la merma baja.
Mismo modelo, misma cantidad: en TNT te puede rendir un 10 o 15% más de metros que en sarga. Es plata.
En telas con pelo o con dirección visible —corderito, gamuza, pana— el problema se agrava: todas las piezas tienen que ir en el mismo sentido o el brillo cambia entre una y otra.
La cuenta, paso a paso
1. Medí el área real de las piezas de un par
No el área del molde: el área del rectángulo que lo contiene, porque en la práctica es el espacio que ocupa en el tizado. Sumá todas las piezas de un par, las dos de cada lado.
2. Aplicá el factor de aprovechamiento
Ningún tizado usa el 100% de la superficie. Entre piezas siempre queda material que no se puede usar.
| Tipo de material | Aprovechamiento realista |
|---|---|
| No tejido (TNT), sin sentido de hilo | 80 – 90% |
| Tejido con sentido de hilo (sarga, lona) | 70 – 80% |
| Con pelo o dirección visible (corderito, gamuza) | 65 – 75% |
| Cuero natural (por forma irregular y defectos) | 50 – 65% |
3. Convertí a metros lineales
Los rollos se venden por metro lineal, no por metro cuadrado:
Metros lineales = (área por par × cantidad de pares) ÷ (ancho útil × aprovechamiento)
4. Sumá el margen
Agregá entre un 5 y un 10% por errores de corte, piezas falladas y ampliaciones del pedido. En una producción que tiene que salir toda del mismo baño de tintura, este margen no es opcional: está explicado en variación de color entre partidas.
Un ejemplo cerrado
Producción de 200 pares de alpargata en sarga de 1,50 m de ancho nominal.
- Área de capellada por par (las dos piezas, en rectángulo contenedor): 0,12 m²
- Área total: 0,12 × 200 = 24 m²
- Ancho útil: 1,50 − 0,05 = 1,45 m
- Aprovechamiento (tejido con sentido de hilo): 75%
Metros = 24 ÷ (1,45 × 0,75) = 24 ÷ 1,0875 = 22,1 metros
Más un 8% de margen: ≈ 24 metros.
Si hubieras calculado a ojo con el ancho nominal y sin aprovechamiento —24 ÷ 1,50 = 16 metros— te quedabas corto por 8 metros, un 33% menos de lo necesario. Ese es exactamente el error que obliga a salir a comprar a mitad de producción y termina en un pedido de otra partida.
Cómo mejorar el rendimiento
- Tizá antes de cortar. Acomodar los moldes en papel o en pantalla antes de tocar la tela es lo que más levanta el aprovechamiento. Media hora de tizado puede ahorrar varios metros.
- Encastrá piezas chicas en los huecos. Refuerzos, lengüetas y piezas menores entran en los espacios que dejan las grandes.
- Agrupá talles. Cortar varios talles en el mismo tizado aprovecha mucho mejor que cortar cada talle por separado.
- Usá los recortes. Lo que sobra sirve para refuerzos, muestras y piezas chicas. En rubros como mascotas los recortes son directamente materia prima.
- Cortá en capas. Varias hojas de tela a la vez, con molde rígido, mantiene la precisión y reduce la variación entre piezas.
Antes de comprar el rollo entero
Una recomendación que damos siempre: cortá un par de muestra antes de cerrar la compra grande. Llevate dos o tres metros, cortá un par completo, medí lo que realmente consumiste y recién ahí multiplicá.
El cálculo teórico te da el número aproximado; el par de muestra te da el número real de tu taller, con tus moldes y tu forma de cortar. La diferencia entre los dos suele ser del 5 al 15%.
Como vendemos sin mínimo de compra, podés llevarte esos metros de prueba sin comprometerte con el rollo completo.
Consultanos el cálculo
Si nos pasás el modelo, la cantidad de pares y las medidas de las piezas, te ayudamos a estimar los metros antes de que compres. Lo hacemos todos los días y no tiene costo.
Estamos en Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, de lunes a viernes de 8:30 a 17:30 hs, con envíos a todo el país. Mirá también las telas del catálogo.