La alpargata es probablemente el calzado más simple de fabricar y, por eso mismo, por donde arranca casi todo el que quiere empezar a hacer calzado. Pocas piezas, poca maquinaria y materiales accesibles. Esto es lo que necesitás y cómo se arma.

Los materiales

La capellada. Es la parte de arriba, la que se ve. Se hace tradicionalmente en lona o sarga de algodón. La sarga es un tejido de líneas diagonales que aguanta el tensado sobre la horma sin deformarse, que es exactamente lo que necesita esta pieza.

Hay dos caminos:

  • Sarga sola: vos complejás el forro aparte. Más control, más trabajo.
  • Tela con TNT ya adherido: viene con el forro pegado de fábrica. Un paso menos y piezas más estables al cortar. Para taller chico, es el atajo que más rinde.

El piso. Es la suela, tradicionalmente de yute trenzado, hoy también de goma o EVA según el modelo. Si vas a trabajar con piso de EVA, tené en cuenta lo del primer que vemos más abajo.

El forro interior. TNT de 120 g es el estándar: liviano, no se deshilacha y es económico.

El hilo. Hilo de aparar de grosor medio. En alpargata la costura queda a la vista, así que es el que aguanta el roce.

El adhesivo. Cemento de aparar para las piezas del corte y cemento para armar para pegar capellada al piso.

Los complementos. Según el modelo: cinta al bies para rematar la boca, cordones si lleva atado, ojalillos si lleva ojales.

Las herramientas mínimas

El proceso, paso a paso

1. El molde. Se saca de la horma. Es el paso que más define el resultado y donde más conviene tomarse tiempo: un molde mal sacado se arrastra a toda la producción. Hacé una prueba en tela barata antes de cortar el rollo bueno.

2. Corte. Marcá y cortá las piezas de capellada y forro. Encimá los moldes para desperdiciar lo menos posible. Si usás sarga sola, cortá también el TNT del forro.

3. Complejado. Si no usás tela con TNT ya adherido, es acá: mano fina de cemento en ambas caras, orear hasta punto de tacto, unir y prensar.

4. Aparado. Se cosen las piezas de la capellada entre sí y se remata la boca, generalmente con cinta al bies. Es la parte que más se ve del trabajo, así que es donde se nota si el taller es prolijo.

5. Montado. Se tensa la capellada sobre la horma. Acá se juega el par: la tela tiene que quedar firme y centrada, sin arrugas y sin marcar la trama. Trabajá de a poco, alternando lados.

6. Pegado al piso. Cardá la zona de contacto, encementá capellada y piso, dejá orear hasta punto de tacto, uní y prensá con fuerza. Prestá atención especial a la punta y al talón, que es siempre por donde empieza a despegarse.

7. Terminación. Sacar de horma, limpiar excedentes de cemento con limpiador, colocar plantilla y revisar el par.

Los errores que más se repiten

Pegar EVA sin primer. Si tu piso es de goma EVA, el cemento solo no alcanza: se despega a los días. Va primer EVA primero, siempre.

Unir con el cemento fresco. El cemento de contacto se une cuando está seco al tacto y pegajoso, no cuando está húmedo. Es el error más común y el que más pares arruina. Mirá cuánto tarda en secar.

Tensar de más la capellada. La tela cede después, y el par termina flojo y con arrugas.

Prensar poco. La unión del cemento de contacto la hace la presión. Apoyar no alcanza.

Cuánta tela necesito

Como referencia para presupuestar: entre 0,25 y 0,35 m² de tela por par de alpargata de adulto, contando desperdicio de corte. Varía según talle y modelo, así que si vas a producir en serie hacé una tirada de prueba con tu molde antes de comprar el rollo entero.

Para empezar

En RIGOM tenemos todo lo que aparece en esta nota, y trabajamos sin mínimo de compra: podés llevarte lo justo para armar los primeros pares de prueba antes de comprometerte con cantidades. Es la forma más sensata de arrancar.

Estamos en Avenida San Martín 1151, Lanús Oeste, de lunes a viernes de 8:30 a 17:30 hs, y hacemos envíos a todo el país. Si nos contás qué modelo tenés en mente, te ayudamos a armar la lista completa. Mirá también telas para alpargatas: guía de materiales y cómo armar un kit de inicio para un taller chico.